Uno de los tesoros más importantes que la Historia y el pasar del tiempo nos ha legado han sido unos seiscientos rollos en donde se escribieron muy antiguos escritos que parecen corresponder al Antiguo Testamento; además de salmos, comentarios y otras escrituras que estaban en clave.
Es cierto que, aún hoy, este hallazgo, uno de los descubrimientos arqueológicos más grandes del siglo XX; se sostiene en la probabilidad ya que existen muchas incógnitas aún por resolver y una estela de controversias por parte de un grupo opositor conformado por los grupos religiosos, quienes argumentan la falsedad de estos documentos.
Por otro lado, el descubrimiento fue tan importante y fue tal su relevancia que, desde la fecha, no ha hecho más que aportar una gran cantidad de respuestas a tantos otros hallazgos de los que la Historia y la misma religión se han podido beneficiar siguiendo, hoy, de la más rabiosa actualidad.
1947 es el año en que se produce este singular hallazgo y el escenario elegido es uno de los enclaves más desérticos del globo: “El Paraje en Ruinas”; una región completamente desolada que se encuentra a unos kilómetros al sur de la ciudad mítica de Jericó, en el desierto de Judea, a las orillas del Mar Muerto.
Un humilde pastor beduino, de nombre Mohammed ed-Dhib y perteneciente a la tribu de los Ta´amire, encontró los primeros rollos conocidos como los Papiros de Qumram. En el interior de una de las miles de cuevas que crecen en la árida rocosidad y acantilada costa del noreste del mar Muerto encontraron una gran cantidad de cerámica rota y escombros de entre los que extrajeron los primeros 7 manuscritos de los Pergaminos del Mar Muerto.
De cómo llegaron estos documentos a manos occidentales existen varias versiones pero la más respaldada es la decisión de estos beduinos de colgar los pergaminos en el poste de una de las tiendas de las que constaba su poblado nómada; los siete pergaminos originales serían vendidos por separado a dos anticuarios árabes en la ciudad de Belén; cuatro más fueron vendidos al arzobispo Athanasius Jesche Samuel, de la Iglesia Siria Ortodoxa en Jerusalén; otros tres fueron vendidos a E. L. Sukenik, arqueólogo de la Universidad Hebrea.
El estallido, entre los años 1947-1949, de la guerra egipcio-israelita provocó que estos tesoros pasaran a un segundo plano; es a partir de 1949 cuando se le da un nuevo impulso al estudio del hallazgo gracias a la labor de los estudiosos de la Escuela Americana de Investigación Oriental (John Trever y William F. Albright), quienes confirmarían la antigüedad de los rollos (pertenecían al periodo entre 200 años a.C. y 200 años d.C.) y pondrían en marcha una de las expediciones más interesantes de la Historia. Una vez en la zona donde se produjeron los hallazgos, se descubrirían otras 10 cuevas junto a pergaminos escritos en hebreo, otros en arameo y algunos pocos en griego, además de un sinfín de restos cerámicos… que relacionarían la procedencia de tales rollos con una comunidad judía (125 a.C. y 68 d.C.) autora de estos escritos (en piel de oveja); y que, obligados por la inminente invasión del ejército romano, escondieron este tesoro antes de huir no pudiendo llevárselo consigo.
Estos siete manuscritos son originales y comprenden:
1) Una copia bien conservada de la profecía de Isaías completa la copia más vieja de un libro del Antiguo Testamento jamás descubierta.
2) otro fragmento de Isaías.
3) Un comentario de los dos primeros capítulos de Habacuc el comentarista explica el libro alegóricamente en términos de la hermandad Qumran.
4) El “Manual de la Disciplina” o “Norma de la Comunidad” la más importante fuente de información acerca de la secta religiosa en Qumran describe los requisitos para aquellos que deseen ingresar a la hermandad.
5) los “Himnos de Acción de Gracias” una colección de “salmos” devocionales de acción de gracias y alabanza a Dios.
6) el libro de Génesis parafraseado en arameo.
7) la “Norma de Guerra” que trata de la lucha de los “hijos de la luz” y “los hijos de las tinieblas” a ocurrir en los “últimos días”.
Entre los tesoros de este hallazgo se encontró un pergamino llamado el pergamino del Templo en donde se hacía una concisa reproducción de los ritos de dicha comunidad en una especie de templo, he ahí su nombre. Pero quizás el pergamino de cobre que contenía una lista de sesenta tesoros localizados en varias partes de Judea y de los cuales ninguno ha sido encontrado; sea uno de los tesoros más atractivos de la expedición.
El contenido que trata es especialmente cautivador y revelador ya que todo indica que sus autores eran un claro grupo de sacerdotes dedicados a una vida comunal cuyo eje era Dios (Maestro Justo) y sus escritos son un fiel reflejo de sus costumbres, dictados… textos, que se han catalogado como los más antiguos del Antiguo Testamento conocidos, de ahí su importancia para los especialistas en judaísmo e historiadores de las religiones. Se cree que los 600 rollos recuperados de la zona corresponderían a una biblioteca creada y organizada por la comunidad en la que se incluía, además de los textos bíblicos conocidos, otros muchos textos de carácter apócrifo (fundamentalmente astrológicos y demonológicos) y textos internos de la comunidad como normas de convivencia, su formación e iniciación en la comunidad, etc.
El abandono de dicha “fortuna” por parte de esta comunidad encuentra su argumento en la batalla particular que tenían con una figura denominada como el Sacerdote cruel. Un sacerdote judío de Jerusalén que, contrario a los preceptos de dicha comunidad ya que chocaban con los de los poderes sociales, no dudó en emprender una dura persecución sobre los mismos.
La mayoría de los estudiosos han identificado a la hermandad Qumran como los Esenios, una secta judía descrita en los días de Jesús por Josefo y Filo. El historiador romano Plinio (24-69 d. de C.) habla de esta comunidad de Esenios (también llamada Nueva Alianza) como una secta judía muy numerosa del siglo I a.C.
El primer equipo internacional, formado bajo el patrocinio del gobierno de Jordania, basó sus descubrimientos y estudios posteriores sobre dichos restos en recuperar dicha biblioteca, identificar los textos…. El insigne trabajo vería la luz pública a pesar de unas remolonas publicaciones oficiales por las difíciles condiciones políticas de la región; en los años 90, Emanuel Tov se hace cargo de la coordinación del equipo editor pudiendo acceder a los facsímiles, microfilmes y fotografías de los manuscritos sin tardar ni un segundo en traducirlos y publicarlos en su totalidad; la editorial encargada en España de la traducción fue la editorial Trotta.
Tan pronto como salió a la luz el contenido de dichos pergaminos y la formulación de la teoría acerca de la estrecha relación entre dichos documentos y los libros bíblicos más antiguos del Antiguo Testamento (profecías de Isaías, Levítico y Salmos), resurgieron aquellas voces disidentes con cuestiones como si podría ser posible hallar en estos escritos algún indicio, o quizás ir más allá, un precedente de Jesús y de lo que conocemos Iglesia primitiva. Alrededor de esta incógnita surgierían encarnizados debates entre varias facciones que ponían en entredicho, por un lado, o apostaban por la íntima la filiación esenia de Jesús y dicha comunidad, por otro.
A pesar de constatar que la Biblia tenía razón en muchos aspectos también encontramos una lectura algo distinta que parecía poner bastante nerviosa a la facción religiosa más extremista; en los pergaminos observamos la figura de Jesús como el “Maestro de Justicia”, líder de la comunidad esenia del Mar Muerto, en conflicto con las autoridades sacerdotales del Templo. Hasta aquí todo bien pero no parece ser el único ya que antes que él (ni más ni menos que 100 años antes que él), se habló de un maestro de la virtud que también predicó acerca de la humildad, la caridad y el amor al prójimo como hijo de Dios. También sería ajusticiado por su condición pero en manos de sacerdotes y de la casta judía dominante. Este relato nos suena, ¿no es cierto? los científicos opinan que el esenismo fue un precursor del cristianismo y se dice que de los manuscritos se sacan numerosos y decisivos paralelos con los sermones de Cristo (véase el ejemplo encontrado en el Evangelio de Juan). En unos textos jamás retocados, podríamos decir que vírgenes, son entendidos como antepasados de la doctrina cristiana en donde sus palabras sugieren algunas premisas contrarias a ideas del cristianismo primitivo que hoy en día conocemos.
El Vaticano sería uno de estas facciones opositoras a las nuevas teorías que emanaban de tales descubrimientos e intentaron todas las artimañas posibles para retrasar las publicaciones de los textos y evitar que llegasen tales teorías a manos del público
La cuestión es que, después de tantos estudios, aún existen teorías acerca de si en estos textos requisados por la Iglesia podrían contener algo comprometedor, algo que cuestionase, y quizá hasta refutase las tradiciones establecidas.

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He escuchado voces que dicen que no existen dichos Manuscritos del Mar Muerto, pero el otro día vi un estudio muy serio que aportaba muchas pruebas que sí confirmaban la existencia de los manuscritos. El misterio está en el aire.
¡Excelente artículo! muchas gracias por compartir esta importante información sobre los Manuscritos del Mar Muerto. Sería formidable que, conforme se siguiera investigando y traduciendo el cúmulo de información encontrada en estos pergaminos, se nos pudieran seguir proporcionando datos al público interesado.
¡Saludos!
Actualmente hay un libro que se llama “Textos de Qumrán” que contiene los textos de los Manuscritos del Mar Muerto en hebreo y arameo no bíblico, además de su traducción al español. Si estás interesado en estos manuscritos, el libro “Textos de Qumrán” te gustará.
Una de las contribuciones más importantes de los Pergaminos del Mar Muerto son los numerosos manuscritos Bíblicos que han sido descubiertos. Hasta los descubrimientos de Qumran, los manuscritos de Escrituras Hebreas más antiguos eran copias de los siglos 9 y 10 d.C., de un grupo de escribas judío llamado los Masoretes. Así mismo 24 manuscritos bíblicos de la Cueva IV correspondientes a los libros de Deuteronomio, Josué, Jueces y Reyes. Estos textos son aproximadamente mil años más antiguos que los manuscritos hebreos conocidos hasta el presente.
Me encanto el articulo, pero me gustaría saber en donde puedo encontrar fácilmente las traducciones en español de los Manuscritos del Mar Muerto.
¿Seria posible conocer el contenido de los Manuscritos del Mar Muerto requisados por la Iglesia Católica?.
Eso me gustaría a mi también, conocer qué esconden los manuscritos del Mar Muerto que tanto ríos de tinta han hecho correr.